Miembros de la AEB de Cataluña ante las puertas de la Sindicatura de Greuges.

Miembros de la AEB de Cataluña ante las puertas de la Sindicatura de Greuges.

La AEB de Cataluña lamenta que el Síndic de Greuges haya dejado de ser el defensor de todas las personas de Cataluña, después de que los catalanes castellanoparlantes fueran atacados por la institución que representa Rafael Ribó durante el acto organizado por la Sindicatura.

Organizado por la Síndicatura  de Greuges y por la Asociación Internacional de Comisarios de Lengua (IALC, por sus siglas en inglés), con la colaboración de la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona,  se celebró  este viernes el denominado Simposio Internacional sobre Derechos Lingüísticos y Cohesión Social en sociedades plurilingües.

La intervención del Síndic en el acto ha confirmado, una vez más, que no es el defensor de todas las personas porque los castellanohablantes catalanes le importan muy poco, por no decir nada. Ribó es un propagandista del modelo educativo catalán -basado en la inmersión lingüística obligatoria- y, en su apasionada defensa, no le impidió manipular los datos llegando incluso a afirmar que el modelo constitucional de conjunción lingüística es el de la inmersión lingüística obligatoria en catalán.

Su lamentable actuación fue respondida por algunos de los miembros de la AEB de Cataluña que se situaron en las cercanías del edificio de la Sindicatura, en Barcelona, desplegaron una pancarta reivindicando la escuela bilingüe e hicieron entrega a los comisarios de un documento en inglés, castellano y catalán informando de la situación real de la actuación de la Administración autonómica en materia lingüística y de la legislación catalana.

En la misma línea, la AEB de Cataluña también lamenta la intervención en el simposio del vicepresidente del Comité de Expertos de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, el noruego Sigve Gramstad, invitado al acto, que llegó a afirmar que la citada Carta justifica la discriminación de los hablantes de una lengua mayoritaria, como el castellano, en pro de la potenciación de la lengua minoritaria, en este caso el catalán.

Gramstad, advertido del error por algunos de los asistentes al debate, se negó a rectificar sus afirmaciones en el plenario de la asamblea, a pesar de que sí reconoció que el citado convenio no dice que se pueda discriminar a los hablantes de una lengua oficial.

Información repartida a los asistentes al simposio: El Síndic de Greuges no es el defensor de todas las personas.