Las reacciones del Gobierno catalán y de algunos partidos políticos catalanes ante los autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en los que se obliga a impartir, al menos, un 25% de las asignaturas troncales en castellano en dos colegios de Sant Cugat del Vallés y Mataró, llevan a la Asamblea por una Escuela Bilingüe de Cataluña (AEB) a informar:

1) Que la Asamblea por la Escuela Bilingüe asesora a las cinco familias que han solicitado la educación bilingüe en el Colegio El Pinar de Sant Cugat del Vallés.

2) Que estas familias y todas aquellas otras que anteponen la defensa del derecho fundamental a la educación de sus hijos sobre las consignas partidistas y sectarias que guían el comportamiento de algunas autoridades educativas catalanas y, también, de parte del personal docente merecen nuestro reconocimiento y gratitud.

3) Que la presión institucional y política del nacionalismo totalitario catalán sobre ellas nos reafirma en la necesidad de continuar en la lucha por una escuela bilingüe, libre de adoctrinamientos fanáticos y en la mejora del sistema educativo.

4) Que la AEB solicitará ante los Tribunales de Justicia, tantas veces como sea necesario, el reconocimiento de los derechos lingüísticos de los alumnos catalanes a favor de una escuela bilingüe.

5) Que la petición institucional por parte del Gobierno autonómico y de formaciones políticas catalanas a los ciudadanos y otros poderes públicos para que renuncien al ejercicio de sus derechos ante los Tribunales y la expresa apelación a la desobediencia judicial son expresión de la crisis profunda y creciente que padece el Estado de Derecho en Cataluña.

6) Que ha quedado probado que el Gobierno de Cataluña y, en general, el nacionalismo catalán no soportan la independencia del poder judicial respecto al ejecutivo. La situación es altamente peligrosa, dado que estas instituciones neoabsolutistas pretenden un poder público carente de límites y controles.

7) Que denunciamos, como especialmente grave la política de acoso que están sufriendo las familias que han solicitado amparo ante los Tribunales de Justicia y que ven cuestionados sus legítimos derechos por personas, en gran parte ajenas a la comunidad educativa.

8) Que es lamentable que quienes acusan cínicamente a las familias de “politizar la educación” convoquen y muestren simpatía con colectivos de agitación que tienen como único grito el de “independencia” y que obsesivamente agitan banderas de partido, las esteladas.

9) Que concentraciones políticas como las celebradas ayer delante del centro educativo Santa Anna de Mataró, en las que se apela sin rubor a no cumplir la ley y que pretenden amedrentar mafiosamente a los padres que soliciten la enseñanza bilingüe, son incompatibles con un régimen democrático.

10) Que reclamamos para Cataluña una verdadera democracia que tome en serio los derechos fundamentales y ponga fin al gran apartheid que excluye del derecho a la educación en su lengua materna a la mayoría de los alumnos de Cataluña.