El pasado día 20/07/17 la Asamblea por una Educación Bilingüe organizó una concentración ciudadana en protesta por la moción municipal promovida por algunos grupos municipales de Castelldefels, en la cual se impulsaal ayuntamiento de esa ciudad a ignorar las sentencias judiciales donde se establece la obligatoriedad del 25% como mínimo de contenidos educativos impartidos en idioma castellano.

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Durante la concentración se leyó el siguiente comunicado:

La AEB considera una gravísima aberración democrática la moción presentada por los grupos municipales  de ERC-AM, CSPOT, PSC-CP, MOVEM-E y CIU del Ayuntamiento de Castelldefels, puesto que va en contra del derecho a la educación bilingüe y de calidad —en catalán y en castellano, junto a una presencia razonable de otras lenguas— e instiga a desobedecer las resoluciones de los tribunales que declaran el derecho a la educación en castellano, al menos en un 25% de las horas lectivas, en el CEIP Josep Guinovart de esta localidad.

Resulta inadmisible, y por ello lo denunciamos, que el equipo de gobierno de esta localidad viole el principio de neutralidad por la que toda institución oficial se debe regir. Del mismo modo, consideramos muy preocupante que desde el consistorio municipal se incite a vulnerar, por razones políticas, el cumplimiento de las decisiones judiciales.

Nos parece alarmante el proceso de acoso que se está ejerciendo sobre las familias a las que, sin rubor, se ha acusado de politizar la educación y de provocar la ruptura de la cohesión social. Padres y madres que simplemente reclaman que se respeten los derechos lingüísticos de sus hijos, tal como están contemplados en la normativa vigente.

Rechazamos rotundamente los argumentos que dicha moción expone para justificar el modelo de inmersión lingüística obligatoria (y solo para los castellanohablantes), ya que constituyen un conjunto de falsos tópicos alejados de cualquier rigor científico, reconocimiento internacional y pretensión pedagógica. Por el contrario, promover la supremacía del catalán como lengua vehicular en la enseñanza denota claramente una instrumentalización de la misma lengua al servicio de una causa eminentemente política, que choca con la igualdad de derechos de los ciudadanos.

Ante las falacias que se apuntan en la referida moción, afirmamos con contundencia que:

  • El modelo de inmersión lingüística catalán es una anomalía en Europa, puesto que se trata del único modelo monolingüe obligatorio en territorios con más de una lengua oficial. Por el contrario, el modelo lingüístico escolar europeo se desarrolla a través de dos vías: bien mediante una doble red de escuelas, que permite que los ciudadanos puedan elegir la lengua vehicular de enseñanza para sus hijos de entre las lenguas oficiales del territorio (como es el caso de Finlandia, Gales, Irlanda, Bélgica o Eslovaquia); bien mediante una educación multilingüe, ya sea bilingüe o trilingüe (como ocurre en Luxemburgo o la región de Frisia, en el norte de Holanda).
  • El modelo de inmersión lingüística catalán no respeta el derecho fundamental a la educación en lengua materna, en que se sustenta la legislación europea e internacional, atendiendo a los beneficios pedagógicos y afectivos que esta reporta en el aprendizaje del niño. Derecho a la educación en lengua materna que fue reconocido internacionalmente como derecho de la infancia y la adolescencia por la Unesco en 1953 y por la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989. Tal derecho, según la Unesco, tendría que contemplarse, al menos, en una parte relevante del currículum escolar. Recordemos que en Cataluña la lengua materna de la mitad de los estudiantes es el español, y de uso habitual la del 45% de los ciudadanos catalanes.
  • El modelo de inmersión lingüística catalán en la escuela pública y concertada priva a los alumnos de obtener un nivel de competencia lingüística comunicativa y léxica de carácter académico y científico en castellano, puesto que la lengua transmisora de los conocimientos es únicamente el catalán. Por otra parte, es falso que los escolares en Cataluña tengan un nivel de castellano igual o superior al del resto de España. No hay ninguna prueba homologada con el resto de España que avale esta afirmación: las pruebas de Selectividad y de competencias básicas se organizan en Cataluña, y las pruebas PISA se realizan en catalán.
  • El modelo de inmersión lingüística catalán no garantiza nuestro sistema de convivencia. Cataluña es una sociedad bilingüe. Un modelo de convivencia ha de respetar y reconocer los derechos de todos los ciudadanos, porque las lenguas no tienen derechos. Los derechos son de los ciudadanos.
  • El modelo de inmersión lingüística catalán no lo desean ni lo apoyan mayoritariamente los catalanes. Los resultados de la última encuesta realizada en marzo de 2017 por GESOP, muestran cómo solo el 8’8% de los catalanes encuestados opta por un modelo monolingüe con el catalán como única lengua vehicular, frente al 75,6% que opta claramente por el trilingüismo (en catalán, castellano e inglés).
  • El modelo de inmersión lingüística catalán no es un modelo de éxito: el último informe PISA demuestra un rendimiento académico de los alumnos castellanohablantes inferior al de los alumnos catalanohablantes: un 20,3% no superó el nivel mínimo en Matemáticas; un 18,3% en lectura y un 18% en Ciencias.

Por todo ello, pedimos a los grupos municipales que defienden el catalán como lengua única de enseñanza que retiren la moción y que asuman la realidad plurilingüe de Castelldefels. Realidad plurilingüe enriquecedora que debe tener su expresión en el modelo educativo.

A la vez, exigimos a las autoridades de este Consistorio que adopten las medidas necesarias para el cese inmediato de cualquier forma de hostigamiento a los ciudadanos que sencillamente defendemos un modelo educativo respetuoso con principios pedagógicos ampliamente consensuados y coherente con la sociedad diversa en la que vivimos.

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DESCARGA LA ENMIENDA A LA TOTALIDAD LEÍDA ANTE EL PLENO MUINCIPAL